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La razón por la que es absolutamente necesario poner tu libro en el congelador antes de leerlo
¿Qué pasaría si tu nueva novela favorita no estuviera en una biblioteca sino en el congelador? La idea puede parecer incongruente, pero es muy recomendadaCiudad de México.- ¿Acabas de comprarte un nuevo libro y ya te mueres por sumergirte en sus páginas? Malas noticias, es posible que tengas que retrasar un poco el comienzo de tu lectura si realmente quieres cuidar tu libro.
A la hora de leer, todos tenemos nuestros pequeños hábitos. Algunos evitan abrir demasiado su obra para no romper el lomo, uso obligatorio de un marcapáginas, no beben o comen cerca para no correr el riesgo de manchar el libro. En resumen, todas las precauciones son buenas para mantener la integridad de su nuevo libro favorito.
Otros, en cambio, son menos atentos. ¡Y eso tiende a molestar a los puristas! Para estos últimos, nada peor que ver un libro con las esquinas dobladas para saber dónde se ha quedado el lector, o peor: libros anotados o con pasajes subrayados o resaltados. Pero bueno, ¡cada uno hace lo que quiere con los libros que le pertenecen!
¿Qué hacer con los libros de segunda mano?
El mercado de segunda mano sigue creciendo y los libros siempre se han revendido para permitir a los lectores ávidos satisfacer su apetito. Pero, ten en cuenta que si acabas de invertir en un nuevo libro al que le estás dando una segunda vida, no debes usarlo de inmediato.
Según un librero entrevistado por Well & Good, en realidad debería colocarse en el congelador, y no en los estantes de la biblioteca. Si detectas manchas blancas, grises o negras, lo primero que debe hacer es colocar el libro en una bolsa de plástico con cierre y congelarlo durante al menos 24 horas. Congelar el libro es la mejor forma de combatir cualquier tipo de infección. De hecho, los hermosos libros comprados en mercadillos o en sitios de segunda mano pueden ser verdaderos nidos de gérmenes, contra los cuales es mejor luchar.
Recuerda no exceder el período de 24 horas y, sobre todo, no olvides colocar el libro en una bolsa de plástico bien sellada, para que la humedad no dañe las páginas y la estructura. Luego, al sacarlo del congelador, espera unos minutos antes de abrirlo con cuidado. Si las páginas del libro estuvieran húmedas, podrían desmoronarse debido al frío...
Fuente: Todo para Ellas